sábado, 1 de octubre de 2011

DE PRESUPUESTOS Y BALANCES


Esta cosa de los balances, de lo que mucho no entiendo, creo que se trata sólo de cuadrar ingresos y gastos, entradas y salidas (que me corrijan si me equivoco).
Siendo esto así, dos opciones tenemos cuando cuándo el balance se “descuadra”
.- Gastar menos
.- Ingresar más
Veamos: la primera opción, salvo para los gastos superfluos, que per se no deberían existir, solo consiguen reducir la actividad o los servicios. A menos gastos menos actividad. A menos actividad menos riqueza. A menos riqueza menos ingresos, y así en una espiral hacia abajo.
En cuanto a los servicios, a más recortes más precariedad, tanto en la salud como en la educación. QUE PARA ATRÁS NI PARA TOMAR IMPULSO y menos cuando es a los menos favorecidos a los que se le piden esos esfuerzos, sacrificios y renuncias de lo conseguido.

En cuanto a los ingresos, si la parte anterior descrita es correcta, solo el aumento de los ingresos parece una salida plausible. ¿Cómo hacerlo?
¿por qué se eliminó el impuesto de trasmisiones?
¿por qué se eliminó el impuesto del patrimonio?
¿por qué se lo piensan tanto en imponer un impuesto a las transacciones del capital? (la famosa tasa Tobin)
¿de que ha servido la reducción del impuesto de sociedades?

La sociedad del bienestar no se logra bajando impuestos, antes al contrario, si quieres avanzar en ese bienestar eso se logra pagando más entre todos, DE CADA CUAL SEGÚN SUS POSIBILIDADES. A CADA UNO SEGÚN SUS NECESIDADES.

Vuelvo a plantear: La riqueza ni se crea ni se destruye. Sólo se distribuye o cambia de manos. VIGILEMOS LA DISTRIBUCIÓN. VIGILEMOS LAS MANOS.